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Entrevista con:  Distópxica


Con una mezcla de rock, punk, metal y raíces latinoamericanas, la banda bogotana Distópxica presenta su nuevo sencillo Arde, parte de su álbum debut Distopía Tóxica. Formada por Javier Vaca, Sergio Moreno y Gabriel García, el grupo convierte la música en un laboratorio de conciencia, abordando temas como la crisis ecológica, la desigualdad y la resistencia social. Su propuesta busca incomodar para transformar, usando la educación, la palabra y la comunidad como armas de cambio. En esta entrevista, la agrupación comparte el proceso creativo detrás de su disco y la visión que los impulsa a cantar la distopía desde adentro.


-Háblame sobre el proceso creativo detrás de tu nuevo álbum/sencillo. ¿Hubo algo específico que te inspirara?

R: "...Nuestro nuevo sencillo se llama ARDE y hace parte de nuestro primer álbum  Distopía Tóxica. El proceso creativo nació directamente de lo que vivimos en Colombia durante el estallido social: marchas, abuso de autoridad, jóvenes perdiendo ojos, miedo, pero también una enorme dignidad en la calle. A partir de ahí nos preguntamos: “¿Cómo es posible que siempre haya la forma y el presupuesto para la guerra, pero no para la educación?” Musicalmente cruzamos rock, punk y metal con una cadencia casi de salsa en la voz, y grabamos coros reales en una oficina corporativa, para que sonara a gente común cantando en un lugar donde normalmente solo se habla de números. La inspiración central de  ARDE  es esa idea: la educación como arma de nuestra raza, no como víctima silenciosa de la violencia y los recortes de recursos...". 


-¿Cómo ha evolucionado tu enfoque creativo desde tus proyectos anteriores hasta este nuevo álbum?   

R: "...Distopxica nace después de varios intentos de banda y muchos años de escribir solo por necesidad. En los proyectos anteriores, el enfoque era más instintivo: hacer canciones desde la rabia y la intuición, sin un mapa claro. Con  Distopía Tóxica  dimos un paso más consciente: trabajamos el nombre DISTOPXICA como una ecuación (DIS–TOP–XICA) y cada integrante encarna un vértice: Sergio es DIS (la disonancia, la incomodidad desde la guitarra), Gabriel es TOP (el territorio sonoro, las atmósferas y la producción), y yo, Javier, soy XICA (la parte tóxica-poética desde la voz y las letras). empezamos a pensar cada canción como un capítulo dentro de un mismo universo, donde la música, las portadas, el personaje Mr. Toxic y las letras cuentan historias que parecen la misma historia pero desde distintos ángulos. Hoy componemos con la misma urgencia de antes, pero con una pregunta extra: “¿Esta canción aporta algo al mapa completo de Distopxica o solo es un desahogo?” Ese filtro ha hecho que el proyecto se vuelva más sólido y coherente...".


-¿Qué expectativas tienes para este nuevo álbum en términos de recepción y conexión con tu audiencia?

R: "...No pensamos en el álbum como un producto que tiene que cumplir métricas, sino como un documento emocional de una época muy concreta.

La expectativa no es “ser estrellitas”, la expectativa es que la gente que ha vivido cosas parecidas se reconozca ahí:

quien salió a marchar,

quien tuvo que migrar,

quien ha sentido que sus impuestos financian cosas con las que no está de acuerdo,

quien carga un trauma ecológico o social y no tiene palabras para nombrarlo.

Si Distopía Tóxica consigue que alguien en Tijuana, Bogotá o cualquier otra ciudad piense: “Oiga, alguien más está cantando lo que yo siento”,

entonces para nosotros el álbum habrá cumplido su misión. Todo lo que venga después —más público, más toques, más visibilidad— será consecuencia de esa conexión honesta...".


-Como artista independiente, ¿cómo valoras la libertad creativa frente a las posibles limitaciones comerciales?

R: "...Para nosotros la independencia no es una postura, creemos que es una condición de supervivencia.

La libertad creativa nos permite hablar de temas incómodos —paro nacional, abuso de poder, trauma ecológico— desplazamiento y desaparición forzada, drogas, sin tener que pedir permiso ni bajar el tono del discurso para encajar en una playlist.

En Colombia, las puertas siempre están cerradas, no solo por ser indios, por ser pobres, o ser una banda emergente “sino por sospecha”. Claro que hay limitaciones, menos presupuesto, menos estructura, menos garantías. Pero también hay algo muy valioso:

• no tenemos que maquillar una canción para que sea “vendible el producto”;

• podemos experimentar con cruces de géneros, con portadas arriesgadas, con frases que no son fáciles de digerir;

• podemos permitirnos que una canción genere más preguntas que respuestas.

En Distópxica preferimos decirlo así:

“Es mejor negociar con la escasez que negociar con tu verdad.”

Si algún día llegamos a acuerdos comerciales, tendrá que ser con alguien que entienda que nuestra música no es un producto, es herencia...".


-Desde tu punto de vista, ¿cuáles crees que son los mayores desafíos que enfrentan los músicos independientes hoy en día?

R: "...Hay varios frentes, pero para nosotros los más grandes son:

1. Salud mental y desgaste emocional

Vivir en constante comparación y búsqueda de atención puede ser muy duro: sentir que no avanzas, que tu trabajo no se ve. Mantener la fe en el proyecto sin mentirte a ti mismo es un reto enorme.

2. Precariedad económica y de tiempo

Muchos músicos independientes trabajan en otras cosas para sobrevivir. Eso limita el tiempo para ensayar, grabar, girar, y desgasta emocionalmente.

3. Visibilidad en la era del algoritmo

No basta con tener buenas canciones: hay que aprender a jugar con plataformas, horarios, formatos, sin perder la esencia. Es fácil sentir que estás más pendiente de contenido que de contenido musical.

4. Acceso desigual a espacios y medios

No todos los territorios tienen los mismos foros, medios o circuitos. Por eso, espacios como En Tijuana Hay Rock, que conectan escenas y documentan lo que pasa, son tan importantes para quienes no pertenecemos a una industria hegemónica. Aun así, creemos que estamos en un momento donde, con todas las dificultades, nunca hubo tanta posibilidad real de conectar directamente con la gente sin intermediarios tóxicos, de corazón mil y mil gracias por su trabajo...". 


-¿Algún mensaje especial que quieras transmitir a quienes siguen tu música?

R: "...Primero y de nuevo mil gracias por su trabajo.  Distópxica no es una banda masiva, así que cada persona que se toma el tiempo de escuchar, compartir o escribirnos, pesa muchísimo y aliviana el alma.

Nuestro mensaje es sencillo:

• Sean leales a lo que sangra, a lo que de verdad duele;

• no dejen de hacer preguntas, aunque incomoden;

• y recuerden que generar la duda no es precisamente dudar, es proteger tu criterio.

Si nuestras canciones te acompañan en un momento difícil, en una marcha, en un viaje de bus o simplemente en tu cuarto a oscuras, ya estamos cumpliendo nuestra tarea. Y para la raza de México y Tijuana, solo decirles: Sabemos que la distopía no es exclusiva de Colombia. Nos encantaría que Distopxica se vuelva parte del soundtrack de lo que viven allá también...".

ESCUCHA SU MUSICA EN EL PLAYLIST DE EN TIJUANA HAY ROCK







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