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Entrevista con: Tensión Flora


Tensión Flora llega desde Quito, Ecuador, con una propuesta que convierte el desamor en un acto de liberación contra las violencias estructurales y el sistema patriarcal. En esta conversación, la banda nos habla de cómo su nuevo single nace de una relación fallida pero se transforma en una metáfora para decir "ya no más" a todo lo que oprime, desde lo íntimo hasta lo social. También reflexionan sobre los desafíos de ser independientes en un país con una alarmante disminución de espacios culturales, toques de queda recurrentes y una industria precarizada que invisibiliza a los nuevos talentos. Con una mirada crítica hacia el individualismo y la polarización, Tensión Flora nos invita a hacer red, habitar los espacios públicos y apoyar el arte independiente como un acto de resistencia colectiva. Bienvenidos a este encuentro con una banda que cree que la música es una práctica colectiva y que la libertad creativa se sostiene en la influencia de los grandes referentes.



-Háblame sobre el proceso creativo detrás de tu nuevo álbum/sencillo. ¿Hubo algo específico que te inspirara?

R: "...La canción nace de una forma totalmente catártica, como el resultado de una relación fallida. A través de la letra, busco soltar aquello que un día nos hizo bien, pero que hoy nos hace daño. Sin embargo, la canción tomó otro sentido, como un recordatorio para alejarnos de los sistemas de violencia que vamos normalizando. Esa violencia no solo opera en nuestras relaciones íntimas, sino que viene desde un sistema estructural que transgrede, criminaliza y discrimina a los sectores populares. Hablar del fin de una relación es, en realidad, una metáfora para transferir ese poder de decir ''ya no más''. Es liberarnos de un sistema patriarcal, injusto y violento que nos somete a todos por igual, sin importar el sexo, la etnia o el origen. El desamor entonces funciona como acto de liberación para soltar todo lo que nos oprime...". 


-¿Cómo ha evolucionado tu enfoque creativo desde tus proyectos anteriores hasta este nuevo álbum?   

R: "...Ha sido un camino constante de experimentar con texturas en el estudio e investigar desde el lenguaje del pop como podemos sonar nosotros, hay un hilo conductor desde nuestro primer lanzamiento y a pesar de que hay temas que tengan el aura de rock más presente, se mantiene una cierta sonoridas o esencia de la banda...".


-¿Qué expectativas tienes para este nuevo álbum/sencillo en términos de recepción y conexión con tu audiencia?

R: "...Esperamos poder conectar con una audiencia más joven, el sonido de la canción es muy fresco, y la historia de la que habla la letra es un giro con la temática del amor, es decir, es cantarle al amor fallido también, sufrirlo y superarlo, se que es doloroso pero es importante entender de donde viene esta atracción por lo que no puede ser, o lo que no nos hace bien en general. A veces veo parejas en la calle que se maltratan en público y dejan en evidencia estos malos ejemplos que me hacen considerar que es más dificil llevarlo a la práctica. Hay muchas parejas, que se detestan, se van y vuelven, y siento que la letra habla más bien, de la idea de decir basta y pensar en que esa decisión que es dificil me esta generando inconcientemente la oportunidad de volver a mi libertad de nuevo...". 


-Como artista independiente, ¿cómo valoras la libertad creativa frente a las posibles limitaciones comerciales?

R: "...Considero que la música tiene que hablar por la música, y todo lo demás puede generar mucho ruido. Entiendo que hay formatos que hay que cumplir y filtros que te pone la industria, hay que saberlo entender de donde viene y que parte es cierta y como puede aportar constructivamente a la obra, por eso considero que el arte es una práctica colectiva. Sin duda la libertad creativa se sostiene de las influencias musicales, ahí  están los grandes ejemplos musicales de éxito que están como referencia clave  siempre guíandonos hacia donde caminar, toda idea viene naturalmente de una más grande...".


-Desde tu punto de vista, ¿cuáles crees que son los mayores desafíos que enfrentan los músicos independientes hoy en día?

R: "...Los espacios de proyección son clave para que un artista se desarrolle en un ambiente saludable. En Quito, la alarmante disminución de venues perjudica enormemente nuestra capacidad de tocar en vivo. Al mismo tiempo, enfrentamos una paradoja: la profesionalización del sector avanza gracias a los músicos que se preparan en escuelas y universidades, pero salimos a una industria altamente precarizada, donde los locales rara vez cuentan con la infraestructura o el equipo técnico para brindar una experiencia de calidad. Las condiciones sociopolíticas agravan el panorama. Las restricciones municipales y los trámites burocráticos para organizar eventos culturales son ridículamente largos y asfixiantes. Gestionar un concierto legalmente con tres meses de anticipación implica un papeleo que toma ese mismo tiempo o más, obligando al organizador a correr un riesgo económico y legal enorme. A esto se suma la recurrente inestabilidad política del Ecuador. Desde 2019, hemos vivido al menos 54 estados de excepción bajo cuatro gobiernos distintos. El último de ellos, bajo el Decreto 370 del presidente Noboa, impuso un nuevo toque de queda que impidió a los espacios culturales y bares operar libremente. Todo esto sin olvidar la crisis energética de 2024, que nos castigó con apagones de hasta 14 horas diarias durante tres meses. Finalmente, existen factores globales y locales que nos invisibilizan: desde el abuso de la Inteligencia Artificial por parte de las plataformas digitales que colocan artistas ficticios en las listas de reproducción, hasta la total ausencia de políticas públicas culturales y la existencia de 'argollas' en los medios de comunicación, que se casan con unos pocos nombres y cierran las puertas a los nuevos talentos...". 


-¿Algún mensaje especial que quieras transmitir a quienes siguen tu música?

R: "...Les diría que hoy más que nunca es vital hacer red y resistencia habitando los espacios públicos y asistiendo a los eventos de los artistas que nos gustan. Vivimos en la época del individualismo, un relato que los gobiernos e instituciones actuales nos imponen para polarizarnos, porque saben que divididos somos débiles. Pero la verdad histórica es que funcionamos mejor y somos mucho más fuertes colectivamente. Nuestros ancestros ya estaban interconectados miles de años antes de la colonización. Hay que mirar nuestra historia para entender de dónde vienen estas prácticas de desunión y rechazar el aislamiento. Apoyar el arte independiente hoy no es solo entretenimiento, es un acto de resistencia colectiva...". 



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